Mi viaje comenzó en la Navidad del 77 con mi primer tarot de Marsella, el inicio de una vida conectada a las mancias, el péndulo y las runas. Lo que empezó como una atracción infantil se convirtió en una vocación profesional de más de treinta años ayudando a personas en su camino. Mi conexión con esta disciplina me llevó a diseñar el tarot de Santa Marta (arcanos mayores). Ahora, desde esta plataforma, pongo toda mi experiencia a tu servicio para guiarte con honestidad en tu evolución.